Este es un poema mío, se parece a mil cosas... es viejo, cursi y seguramente no valga la pena.
Ahí
Cuando tus uñas se transformaban en ese paquidermo áspero
Cuando el sol de tu nariz se apagaba junto con la luz
Cuando arroyado en la cama te miraba, gatito de felpa
Y vos ahí te hacías chiquita como un pañuelo en la mano de un gigante
Y estirabas los brazos y las manos y las uñas para tocarme arrollado
Y la luciérnaga de tu boca hacía la forma de un beso que se arrastraba por la pared.
La cama nos tragaba entre las sábanas donde nos perdíamos
La sábana nos abrazaba entre los abrazos que nos dábamos para tiritar
La piel del paquidermo nos iba comiendo adentro de la panza de la cama que tenía frío.
FM